ChernAI es una capa que vive entre el celular del cliente y un panel para tu equipo. No habla con tu sistema de caja, no factura, no imprime comandas a cocina — todo eso lo seguís haciendo en el sistema que ya tenés. Lo único que ChernAI cambia es cómo se toma el pedido.
Cada mesa tiene un QR único impreso (en un soporte de mesa, en la posa-vasos o en un cartel). El cliente lo escanea con la cámara del teléfono y se abre la carta digital al instante. No descarga ninguna aplicación, no se registra y no tiene que crear cuenta. La carta se abre como cualquier página web.
Si en la mesa hay varias personas, cada una entra desde su propio teléfono y suma sus ítems a un pedido común. Al primer ingreso, ChernAI pide un nombre (Laura, Martín, Cami) y queda asociado a cada producto. Mientras pide, la IA sugiere acompañamientos y combos que aumentan el ticket. La mesa ve en vivo qué pidió cada uno y cuánto va la cuenta.
El equipo del local recibe el pedido en un panel — en celular, tablet o computadora — con todos los datos: qué se pidió, quién lo pidió y en qué mesa. Aparece con un sonido para no perderlo, y queda registrado por si necesitan revisarlo. Cuando llevan el plato, ya saben de quién es: "este es el pedido de Laura".
Con el pedido a la vista, una persona del local lo copia en el sistema de caja que ya usás (Bistrosoft, Fudo, Maxirest, el que tengas). Desde ahí se manda la comanda a cocina, se imprime el ticket fiscal y se cobra como siempre. ChernAI no toca tu caja ni tu facturación electrónica.
Mientras la mesa esté abierta, los comensales pueden seguir agregando cosas — otra bebida, un postre, un café — sin tener que llamar al mozo. Cada vez que alguien suma algo, entra a tu panel como un pedido nuevo. La mesa se libera cuando vos la cerrás desde el panel.
Cada local tiene su forma de trabajar. ChernAI no impone un flujo: vos activás o desactivás cada función desde el panel según lo que tenga sentido para tu salón.
Lo activás si querés que los clientes puedan llamar al equipo desde la mesa. O lo desactivás si preferís que el equipo controle el ritmo.
Permitís que el cliente solicite la cuenta con un botón, o mantenés el pedido tradicional al mozo.
Configurás aclaraciones por producto: punto de cocción, sin tacc, extra queso, sin cebolla, etc. Llegan claras al panel.
Elegís si los pedidos pasan directo a cocina, los valida el mozo, o un mix por categoría. Cada local con su flujo.
Definís qué tan agresivo es el upsell: desde una sugerencia discreta hasta combos destacados en cada producto.
Tu logo, paleta, tipografía y tono. La carta se siente parte de tu marca, no de un proveedor externo.
Sí hace
No hace
Entrá a la demo interactiva y simulá el flujo completo desde el celular del cliente y desde el panel del local.